Los purificadores de agua bajo tarja son sistemas compactos que se instalan discretamente debajo del fregadero para convertir el agua del grifo en agua potable y segura, mediante múltiples etapas de filtración (sedimentos, carbón activado para cloro y olores, y a veces ultrafiltración o luz UV para bacterias). Ofrecen agua limpia al instante, ahorran espacio, reducen el uso de garrafones.
Funcionamiento y componentes comunes:
- Filtros de Sedimentos: Retienen tierra, arena, óxido y partículas visibles.
- Carbón Activado: Elimina cloro, olores, sabores desagradables y compuestos orgánicos.
- Luz Ultravioleta (UV) (en algunos modelos): Desinfecta eliminando virus y bacterias.
- Ósmosis Inversa (RO) : Proceso más avanzado que retiene muchas más sustancias disueltas.
- Alcalinizador (opcional): Eleva el pH del agua y añade minerales.
Mantenimiento
Se recomienda cambiar cada 3 a 6 meses el filtro de sedimentos (cartucho de polipropileno termofusionado) y cada 6 a 12 meses los filtros de carbón (carbón granular, carbón en block y filtro en línea de carbón), la lámpara UV cada 12 meses o antes si deja de funcionar y la membrana de ósmosis inversa cada 2 a 3 años.
Estos periodos pueden variar según la calidad de agua de origen y la frecuencia de uso del equipo. Si se nota una disminución en el rendimiento de algún filtro, se aconseja su reemplazo inmediato.